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14 de junio de 2011

El Onanismo

onanismo
Vía: Cafeleería
Arriba: Peter Johann Nepomuk Geiger - Watercolor 1840

ONANISMO>MASTURBACIÓN = Menearsela, chaqueta -chaquetita-, jalarse el muñeco, la sin hueso, matar al guajolote, puñetearse, sobarse la pija, jalarle el cuello al ganso, darle ritmo al palo, limpiar el rifle, cinco contra uno, hacer que el calvo vomite, pasear al perro y un gran etcétera. 
“La masturbación es el sexo con alguien a quien amas”   Woody Allen
Quien diga que después de masturbarse no queda inmediatamente con esa placentera sensación de que ya no se necesita cualquier otra cosa en ese momento, que todo lo demás se torna borroso y pasa a ser de una naturaleza banal y prescindible, que al mundo entero se lo puede llevar de una buena vez la chingada, esta mintiendo. Incluso con el tiempo he llegado a reconocer que si se tenia el plan de ir a beber algo con alguna mujer de caderas generosas, después de dicha practica puede quedar totalmente descartada la idea y lo mejor es cancelar la cita.

Habré de anticiparme a los histéricos románticos que alegaran que estas confesiones no son del todo aceptables, puesto que hay quienes aun prefieren cogerse a una mujer de carne y hueso, que la caricia de la mano, propia o extraña. Si bien no me propongo desacreditar sus preferencias, si deseo exponer ciertos aspectos que a todas luces hacen de la masturbación en nuestros tiempos una excelente opción para solitarios y “socialites” por igual.

Si observáramos el juicio que expongo desde un punto de vista meramente económico, caeríamos en cuenta de que al ser esta una actividad g-r-a-t-u-i-t-a, se ve uno liberado de las molestias de tener que desembolsar cierta cantidad monetaria (en el dado caso de que se inclinara o se viera uno en la penosa necesidad de hacerse de los favores sexuales de cierta clase de personajes) que, bien visto podría ser usada para fines mucho mas prioritarios, no significando esto que la obtención de este tipo de placeres no sea de primera necesidad. Podemos encontrar también entre los favores que esta noble disciplina ofrece los de carácter higiénico, al no encontrarse uno expuesto a agentes virales o de naturaleza dañina, que si se viera uno entregado a la actividad venérea pudieran presentarse inconvenientemente. 

Una más de las virtudes de el onanismo>masturbación es que provee notoriamente de salud mental al que lo practica -por no extenderme demasiado en los beneficios al sistema circulatorio- dado que resulta un desahogo espiritual de toda clase de pulsiones. A su vez, ha de observarse que gracias a esta actividad se somete al intelecto a todo un reto creativo, al desarrollo de la imaginación, haciendo uso del potencial creativo al tender toda una serie de situaciones fantásticas. Incluso el ejercicio nemotécnico ha de verse beneficiado con esta practica, dándose el caso de que el onanista>masturbador se vea impulsado a buscar la excitación mediante el recuerdo de alguna actividad sexual anterior o inclusive quisiera “retomar” algún encuentro imaginario con el personaje de su elección, que por alguna razón se ha dejado inconcluso.

Dado que su potencial creativo se ve enriquecido infinitamente -en el sentido de que puede ofrecer posibilidades que en la practica son ilimitadas- pudiera darse el caso de que lo que se deseara fuera la excitación integral, viéndose exaltados tanto los sentidos como el imaginario y el intelecto (lejos de la falsa idea de que el onanismo pudiera dejar al practicante totalmente imbecil) con el apoyo de un imaginario sin restricciones sexuales ni de cualquier naturaleza, es decir, que lo mismo alguien pudiera imaginar para tales fines a alguna bella mujer, o verse mas inclinado por la sensualidad homosexual (puto/puta/putisimos), que encontrase de pronto envuelto en un affaire con un orangután, un perro, una orquídea, una purpúrea, una locomotora o cualquier clase de quimera o ente extraterrestre.

Examinadas ya algunas de las múltiples bondades que la masturbación -practicada regularmente, con dedicación casi deportiva- ofrece, es necesario recordar que es también llamado Onanismo, en HONOR al personaje bíblico Onán, hijo de Judá, obligado a contraer matrimonio con la esposa de su hermano muerto, con el propósito explícito de que tuviera descendencia, según la Ley del Levirato (Es un tipo de matrimonio en el que la mujer se casa con uno de los hermanos de su marido a la muerte de éste), practico según parece el coitus interruptus y la masturbación, evitando la concepción, castigado por Dios al “derramar la semilla” con una muerte súbita. Es en ese aspecto que el judeocristianismo atribuye entonces el sentido pecaminoso a la masturbación, el interferir con el designio divino, el artificio, el desacato, el interés personal por encima del mandato, ya que al evitar la descendencia con la mujer, no había ya quien se interpusiera en su camino a ocupar el puesto de jerarca a la muerte de su padre. «La masturbación deviene entonces una solución imaginaria magnifica en todo sentido». -Patafisica- ¿Quien se atrevería a reprochar entonces que Onán pudiera formar parte del santoral en el Calendario Patafisico Perpetuo? 

En el plano de la moral esta practica sigue siendo proscrita, dado que la sociedad, gracias a un largo tiempo de retórica judeocristiana aun sigue siendo atormentada y habrá quien hasta sienta culpabilidad después de realizada su faena. También habría que tomar en cuenta que, dado que la moral reinante sigue siendo la que se extrae de los libros sagrados, cada monoteísmo tiene el suyo, siempre se ha dado la posibilidad, muy cómoda, de poder crearse una moral al gusto personal, forma por demás cómoda de llevar a cabo su fe, gracias a la selección de citas que se puede hacer de sus textos. Seria entonces absurdo pensar que aun entre los ascetas, los sacerdotes y todos lo que quedan excluidos de “entregarse a los placeres sensuales”, que han “decidido” vivir en celibato, no se diera la practica común de la masturbación.

Habrá que ser prácticos. En el sentido de la planificación y control demográfico me parece que Swift emerge como todo un visionario al proponer que los niños irlandeses, pudiéndose extender esto a nivel mundial, dadas las circunstancias, sean de alguna utilidad y puedan ser degustados conocidas las propiedades y lo blando de su carne. Lastimosamente tengo que aceptar que esta propuesta pudo en su momento herir las sensibilidades menos diestras en la práctica antropofagica y lo beneficioso de esta en diversas circunstancias. Es por eso que me permito proponer la masturbación como uno de los métodos de planificación demográfica mas eficaces, no solo porque carece de riesgos mayores a la salud, entendiendo que al propiciarse menos embarazos, baja a su vez la posibilidad de que tanto el producto como la madre mueran, sino además porque resulta técnicamente infalible al momento de ser estudiada como método de control natal por su propia naturaleza.

Nota# Hasta el momento de escribir esto se ha encontrado totalmente incomprobable la escandalosa teoría que habla de que el practicante de la masturbación vera la palma de su mano -herramienta utilizada para este quehacer- poblada súbitamente de pilosidad. 

Gerardo González / Doctor en Sofismas Postpalinodicos y Regente de la Cátedra de Zapatologia por el II´PNG

6 de mayo de 2011

'La petite mort': placer femenino y masturbación

El fotógrafo Will Santillo reúne en un libro los orgasmos e instantes de placer onanista de 37 mujeres
 

Una de las imágenes del libro 'La petite mort'.

EFE MADRID
El fotógrafo estadounidense Will Santillo, que ha retratado durante ocho años a sesenta mujeres posando sin tapujos mientras se masturbaban o llegaban al orgasmo, publica ahora esas fotos en su libro La petite mort.
El trabajo, editado por Taschen, reúne más de 200 páginas de fotografías de color sepia de 37 de las 60 mujeres anónimas que fueron fotografiadas por Santillo en escenarios como la cama, el sofá o la bañera, aunque también hay algunas en la terraza de un hotel o el asiento de copiloto de un coche.
Habitualmente, ese tipo de imágenes son protagonizadas por modelos y actrices profesionales de las revistas pornográficas o por artistas cuya obra gira en torno a su cuerpo o sus relaciones sexuales.
La interpretación de La petite mort (término que en francés hace referencia al desvanecimiento postorgásmico) depende de cada persona, ya que despierta pensamientos que van más allá de la lectura de la composición de la escena y de la gran carga expresiva, ante todo, de los rostros de esas mujeres desconocidas que se abandonan en el rapto de su masturbación.

Solas o ante la presumible atenta mirada de su pareja, vestidas con lencería, semidesnudas o desnudas y con o sin juguetes eróticos, esas mujeres se ofrecieron voluntariamente para ese proyecto de Santillo, a quien se le empieza a conocer como "el Helmut Newton de la fotografía erótica personal".

Instantánea incluida en 'La petite mort'.

Para Santillo, las protagonistas de La petite mort son "osadas y valientes mujeres que han compartido sus momentos más íntimos con la cámara para enriquecer la compresión de nuestra sexualidad".No sólo han compartido esos momentos ante la cámara sino también con la coautora de La petite mort, Dian Hanson, a quien le han narrado sus sueños eróticos y reflexiones en voz alta de lo que supuso para ellas esas sesiones fotográficas.

Confesiones que son presentadas en textos breves traducidos al castellano, italiano y portugués junto a las instantáneas de cada una de las mujeres.
La petite mort se mueve de forma ambivalente entre la elegancia de las fotografías más abstractas y la estética pornográfica de las imágenes con escenas explícitas alejadas del sensacionalismo.

Dian Hanson, editora de la sección sexy de Taschen, se pregunta en el prólogo del libro que "si el orgasmo se puede definir como la pequeña muerte, ¿es la masturbación un pequeño suicidio?".

Ante esos "pequeños suicidios", el fotógrafo se movió como un gato: descalzo para que solo el clic de la cámara pusiese ser el único elemento perturbador en la concentración de la modelo, comentó Hanson.

Una forma de actuar de Santillo aprendida, entre otras, en el prestigioso MIT (Massachusetts Institute of Technology) de Minor White, un profesor de fotografía pionero en EE UU por su método de enseñanza centrado en el aprendizaje de la capacidad de ver, percibir y mirar del autor en detrimento de la técnica fotográfica.

Con gran sutilidad, arte y erotismo se dan la mano en este trabajo en el que la oscuridad y la luz -dos elementos claves de la fotografía- protagonizan incluso las escenas.
Tanto lo que se ve como lo que se percibe camina por una línea muy delgada en La petite mort donde los leves movimientos y gestos que realizan cada una de esas mujeres en escenarios en penumbra se traducen en la foto en halos blanquecinos.

La belleza y elegancia de la fotografía en blanco y negro es traducida en La petite mort al sepia, color que aporta un amplio abanico de significados implícitos y explícitos al igual que las escenas retratadas.

El sepia induce a sentir la calidez de la piel femenina y, también, hace un guiño a la historia del arte y de la fotografía cuando, respectivamente, los bocetos se realizaban con el pigmento sepia, que se extrae de un molusco -la jibia-, y las tempranas impresiones de daguerrotipia se fijaban en tonos amarronados.

(fuente origina:Belén Palanco -  adn.es/cultura )