Se ha colado un loco en la habitación. Uno de esos que no lo parecen. Armado con vinilos de Depeche Mode y una cámara digital pero vieja. Gahan ni se arruga. Le da al loco todo lo que pide mientras espera a que intervenga la seguridad del pijísimo hotel Four Seasons George V de París. Cuando la pesadilla acaba, me estrecha la mano. Casi me abraza. Este loco nos ha hecho un favor. Sobrevivir a él nos ha hecho más fuertes. Nos ha unido. La entrevista irá como la seda.