Por Jorge Vigueras /// Fotos cortesía Terrícolas Imbéciles
Hace unos días tuvimos la oportunidad de estar en el concierto de Dead Can Dance en El Plaza (reseña aquí) y solamente podemos decir que la unión de instrumentos, virtuosismo y diferentes influencias convergieron para darnos una experiencia única en el que el tiempo se congeló para que la potente voz de Lisa Gerrard se colara entre las grietas del cuerpo para entrar al alma del ser humano.
Tuvimos la oportunidad de hablar con Lisa, quien con una elegancia peculiar nos hizo el honor de compartir sus experiencias como artista.